octubre 08, 2016

DIFICULTADES DEL APRENDIZAJE

Los padres se preocupan mucho cuando su hijo tiene problemas de aprendizaje en la escuela. Hay muchas razones para el fracaso escolar, pero entre las más comunes se encuentra específicamente la de los problemas del aprendizaje. Los niños con problemas de aprendizaje suelen tener un nivel normal de inteligencia. Ellos tratan arduamente de seguir las instrucciones, de concentrarse y de portarse bien en la escuela y en la casa. Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos, él/ella tiene mucha dificultad dominando las tareas de la escuela y se atrasa. Los problemas del aprendizaje afectan a 1 de cada 10 niños de edad escolar.
Existe la creencia de que los problemas del aprendizaje son causados por alguna dificultad con el sistema nervioso que afecta la recepción, el procesamiento o la comunicación de la información. También puede ser común en familias. Algunos niños con problemas del aprendizaje son también hiperactivos, no se pueden estar quietos, se distraen con facilidad y tienen una capacidad para prestar atención muy corta.
Los siquiatras de niños y adolescentes indican que los problemas del aprendizaje se pueden tratar. Si no se detectan y se les da tratamiento a tiempo, sus efectos pueden ir aumentando y agravándose como una bola de nieve al rodar. Por ejemplo, un niño que no aprende a sumar en la escuela primaria no podrá entender el álgebra en la escuela secundaria. El niño, al esforzarse tanto por aprender, se frustra más y más y desarrolla problemas emocionales, tales como una baja autoestima ante tantos fracasos. Algunos niños con problemas de aprendizaje se portan mal en la escuela porque prefieren que los crean "malos" a que los crean "estúpidos".
Los padres deben estar conscientes de las señales mas frecuentes que indican la presencia de un problema de aprendizaje, cuando el niño:
  • Tiene dificultad entendiendo y siguiendo instrucciones.
  • Tiene dificultad recordando lo que alguien le acaba de decir.
  • No domina las destrezas básicas de lectura, deletreo, escritura y/o matemática, por lo que fracasa en el trabajo escolar.
  • Tiene dificultad distinguiendo entre la derecha y la izquierda, tiene dificultad identificando las palabras o una tendencia a escribir las letras, palabras o números al revés como por ejemplo: al confundir el número 25 con el número
  • Le falta coordinación al caminar, hacer deportes o llevar a cabo actividades sencillas, tales como aguantar un lápiz o amarrarse el cabete del zapato.
  • Fácilmente se le pierden o extravían sus asignaciones, libros de la escuela y otros artículos.
  • No puede entender el concepto de tiempo, se confunde con "ayer", "hoy" y "mañana".


Tales problemas merecen una evaluación comprensiva por un experto que pueda enjuiciar todos los diferentes factores que afectan al niño. Un siquiatra de niños y adolescentes puede ayudar a coordinar la evaluación y trabajar con profesionales de la escuela y otros para llevar a cabo la evaluación y las pruebas escolásticas y así clarificar si existe un problema de aprendizaje. Ello incluye el hablar con el niño y la familia, evaluar su situación, revisar las pruebas educativas y consultar con la escuela. El siquiatra de niños y adolescentes entonces hará sus recomendaciones sobre dónde colocar al niño en la escuela, la necesidad de ayudas especiales, tales como terapia de educación especial o la terapia del habla y los pasos que deben seguir los padres para asistir al niño para que pueda lograr el máximo de su potencial de aprendizaje. Algunas veces se recomienda sicoterapia individual o de familia. Los medicamentos pueden ser recetados para la hiperactividad o para la distracción. Es importante reforzar la confianza del niño en sí mismo, tan vital para un desarrollo saludable, y también ayudar a padres y a otros miembros de la familia a que entiendan mejor y puedan hacer frente a las realidades de vivir con un niño con problemas de aprendizaje.

septiembre 15, 2014

Qué hacer para evitar un secuestro Express??


Las estadísticas que se manejan en el ámbito policial y de seguridad ciudadana, demuestran que en las capitales latinoamericanas la inseguridad es real. También es verdad que la posibilidad de ser atacad@ está en relación directa con la exposición de la víctima

¿Qué hacer entonces para evitar ser víctima de un secuestro al paso o Express? ; aquí algunas recomendaciones:

Desarrollar como primera medida un cuestionario de evaluación de su propio riesgo, en el que se deberá indicar en forma veraz todas las medidas de seguridad que adopta en su desplazamiento a pie y/o en vehículo, como conductor o pasajero, así como el tiempo que tiene de las 24 horas del día de “exposición”, es decir el tiempo que permanece en la calle; si en la evaluación se obtiene un porcentaje que califica como regular o malo, necesariamente debe de cambiar sus rutinas y/o modo de vida, porque es una víctima potencial de secuestro.

En segundo lugar se debe conocer cuales son las condiciones que tiene a su favor el delincuente para cometer un ilícito violento contra una persona, con la finalidad de tratar de contrarrestarlas, estas son:

LA SORPRESA es el principal factor que se da para que se produzca un hecho delictivo violento, para contrarrestarlo debemos estar atentos, alertas o como quiera llamarlo, en el tiempo que estamos expuestos (a pie o en vehículo).

EL CONOCIMIENTO DE LA VÍCTIMA Y/O DEL TERRENO; es la segunda condición; en el caso de los secuestros al paso o Express, los delincuentes muchas veces no conocen a sus víctimas, pero sí conocen el terreno y las actividades que esta realiza; en el caso de Lucia su secuestrador conocía que casi todos los días solicitaba un taxi en el mismo lugar y a la misma hora. 

Para contrarrestar esta condición es necesario conocer nuestras debilidades con relación a nuestras actividades diarias y que se convierten en rutinas.

La tercera condición es que el delincuente casi siempre ES MÁS RÁPIDO QUE LA VÍCTIMA, para contrarrestar esta condición las personas cuando están expuestas, deben de dejar de pensar en otra cosa y permanecer no solo alerta física sino mentalmente, estando preparado para reaccionar en forma rápida frente a un riesgo evidente.

Solo existe una regla: ”LA OBSERVACIÓN”, si las personas aprenden a observar van a detectar el riesgo o peligro inmediatamente y podrán salvarse de un delito inminente, es decir evitarán cerrar el circulo encubierto de la amenaza contra su persona.

www.forodeseguridad.com

junio 15, 2014

LOS LÍDERES ADICTOS AL PODER Y EL CEREBRO REPTIL

El fallecido David McClelland, uno de los primeros teóricos de los factores impulsores de la motivación, es conocido esencialmente por su modelo de motivación basado en las necesidades. Dicho modelo identifica nuestras necesidades de poder, logro y afiliación como los tres ejes fundamentales de la motivación humana. Según su teoría, todos estamos motivados, en grados distintos, por estas necesidades. En el entorno de las organizaciones, la combinación de estas necesidades está relacionada claramente con el estilo y el comportamiento de un líder. McClelland afirma que, «[…] aunque las personas con necesidad de poder (n-pow) se sienten atraídas por el rol de liderazgo, es posible que todas no posean la flexibilidad ni las habilidades necesarias para dirigir personas». Existe una razón que lo explica: cuando la necesidad de poder es extraordinariamente alta, el autocontrol emocional suele ser bajo.
Los líderes adictos al poder son fáciles de detectar. Externamente, son enérgicos y mantienen una actitud amablemente vigilante sobre sus empleados; interiormente, sin embargo, esta apariencia es, a menudo, un juego de poder encubierto. La forma de vivir de estos líderes es siempre en estado de alerta y a la defensiva, en una serie de maniobras competitivas. Llegados a cierto punto, empiezan a abusar de su poder y pueden mostrarse verbalmente agresivos si sus opiniones son rechazadas o si perciben la necesidad de poder de otras personas como una amenaza a su territorio. En el peor de los casos, cuando estos líderes adictos al poder pierden los estribos sin razón aparente, sus empleados empiezan a dudar de su estabilidad y coherencia, y pierden la confianza en ellos. No resulta sorprendente, pues, que en las organizaciones dirigidas por líderes adictos al poder abunden las paranoias y los miedos. En el libro La quinta disciplina, Peter M. Senge señala: «Por las razones que sea, no procuramos nuestro desarrollo emocional con la misma intensidad con que procuramos nuestro desarrollo físico e intelectual. Es lamentable, porque el desarrollo emocional ofrece la palanca más potente para alcanzar nuestro pleno potencial.» Sin duda alguna, hay algo de verdad en ello. ¿Podría haber alguna forma de romper con este patrón?
Como coach ejecutiva, he podido compartir las historias internas de muchos líderes adictos al poder, y puedo asegurar que no son malas personas; en absoluto. La mayoría de ellos son muy conscientes de su temperamento, pero se muestran escépticos con respecto a cambiar algo que creen que está cimentado en su personalidad. Yo les digo que, de hecho, los patrones pueden romperse y adquirirse, que la pérdida del autocontrol emocional es algo que puede evitarse y que la empatía puede adquirirse.
El ingrediente sagrado para el autocontrol emocional es el autoconocimiento (sin el cual resulta imposible aportar un sentido a la vida). Pero, para alcanzar el autocontrol emocional, no basta el autoconocimiento. El control de las emociones es, esencialmente, una cuestión de controlmental —lo cual no es nada fácil, pero, con perseverancia y un buen método, cualquiera puede lograrlo. Hay muchos métodos entre los cuales escoger. La meditación es quizás el más conocido, pero no es la única forma, y puede que no sea útil para todos. Antes de centrarnos en los métodos, sin embargo, veamos las nociones básicas sobre cómo funcionan las emociones, desde una perspectiva neurológica.
El conocido modelo de Paul MacLean sobre el cerebro triúnico es una guía muy útil y práctica sobre estos fundamentos básicos. En resumen, esta teoría señala que el cerebro ha ido añadiendo capas a lo largo de la evolución, desde los reptiles hasta el ser humano, y por eso tenemos, en realidad, tres cerebros, en lugar de uno, dispuestos en capas, unas encima de otras, que corresponden a una fase evolutiva más avanzada en nuestro desarrollo. El primer cerebro es el complejo-R o cerebro reptil, que controla las emociones más primitivas, como la agresión, las jerarquías sociales, los rituales y la territorialidad. El segundo es el sistema límbico, que controla nuestras emociones de socialización, como la empatía, la compasión, la consciencia de uno mismo y la consciencia de grupo. Por último, el cerebro más nuevo y más complejo es el neocórtex, responsable de las funciones superiores, como el lenguaje, la visión, el razonamiento y la inhibición de las emociones. Así pues, las emociones se encuentran en todos los niveles. Con respecto al autocontrol emocional, este se pierde (temporalmente) cuando, por alguna razón, el neocórtex no logra inhibir las emociones. Como resultado de ello, nuestra mente «salta al engranaje más bajo», es decir, al cerebro reptil, que cobija las emociones menos elaboradas, más primitivas, como la agresividad, la hostilidad y la territorialidad. Así pues, vemos que, esencialmente, el control de nuestras emociones significa evitar «reducirnos» a nuestro cerebro reptil. ¿Cómo podemos lograrlo?
Más arriba hemos mencionado que la meditación es el método más conocido para el control mental, pero también existen otras formas. La clave es encontrar la correcta para cada personalidad. Espero que, en la lista siguiente, encuentres alguna que te sea de utilidad. He utilizado estos métodos con un amplio espectro de personalidades:  seguir el principio de «no-reacción»; identificar «temas emocionales personales muy sensibles» y desviarlos, si no es el momento de hablar de ellos; confiar y delegar más en tu equipo;  abstenerte de pensamientos negativos tener tiempo libre para las cosas que te gustan trabajar con un coachcuidar tus relaciones –especialmente con tu cónyuge, hijos y amistades; reírtedar y recibir afecto, y  expresar gratitud.
Por supuesto, también puedes leer cientos de libros y artículos excelentes relacionados con el tema.
La conclusión es que todos tenemos un reptil rebelde que levanta la cabeza de vez en cuando, pero la buena noticia es que también tenemos la capacidad de amansarlo.

Extractado de http://mba.americaeconomia.com/